Algorithmic Crowds

Hace mucho que no escribía un pensamiento por acá. 

El artículo me ha hecho pensar que es claro que el comportamiento de masas está mediado por las inscripciones realizadas por el grupo de personas que escriben los algoritmos que permiten a las “máquinas” seleccionar las acciones a comprar y vender.

But these algorithms – many of them written by people who went to the same schools and learned the same things – and the vast amounts of data they churn through end up doing similar things, following similar strategies, and producing similar results. Hence, the surge of FAANG stocks and other stocks to where fundamentals are just a quaint reminder of a bygone era.”

Lo interesante es que dicha mediación se amplifica en el mercado, dado el actuar de los inversionistas institucionales. Si los fundamentales no están siendo utilizados, entonces el mundo de la mimesis y el comportamiento mimético es el que reina en el mercado de títulos accionarios.

Ciertamente, no estoy tan seguro que esto sea tal cual para las acciones que dependen fuertemente de la macro y micro economía -como es el caso de Chile. Sin embargo, hay que comenzar a mirar las estrategias de automatización que se dan local y globalmente por fondos de inversión. 

El obviar dichas estrategias y su efecto en los mercados accionarios -y de capitales mas en general- sería evitar el hecho fundamental -aunque suene extraño decirlo así- de que los mercados financieros son ahora más que nunca un híbrido entre existentes -algohumanos. Es decir, mixturas entre algoritmos y seres humanos -fundamentalmente traders y otros intermediarios relacionados. Las estrategias deben reconocer entonces la complejidad que emerge desde dicha mixtura.

Y sin embargo, el punto más interesante del artículo periodístico es la semejanza entre quienes realizaron los algoritmos. Está hipótesis (hay que demostrarla aún) es definitivamente un peligro. El “groupthinking” es una ahora muy cercana posibilidad. Un pensamiento de grupo que se facilita por la existencia de los algoritmos. Ya se ha demostrado para grupos homogéneos y no homogéneos de Traders. La homogeneidad incrementa el riesgo. 

Entonces, por favor no lloremos cuando en los mercados de capitales globales se vean corportamientos que destruyan valor para los fondos institucionales. Ya sabemos que ésto es una bomba difícil de desarmar. ¡Qué duda cabe! Es un problema que sólo buena regulación permitirá profundizar.

El link del artículo que originó el pensamiento:

http://www.businessinsider.com/machines-dominate-stock-trading-and-its-having-unexpected-consequences-2017-6

Pensamiento de Masas y Redes Sociales 

“De alguna forma, las nuevas tecnologías han logrado conjurar el fantasma de una masa ciega y vengadora, esa masa a la que tanto temía Elias Canetti. Lo ha reemplazado por una serie infinita de hombres y mujeres solos, perfectamente convencidos de la originalidad absoluta de sus ideas. Son masas de un solo hombre. Vengadores que trabajan en manadas sin saberlo, sin poder entonces ser dirigidos por el jefe de esta manada, sin poder evaluar si hay que seguir mordiendo a la víctima.”

Actividades Finales del Proyecto

El proyecto de investigación se encuentra finalizando y para ello, nada mejor que una semana de actividades con la visita del Prof. Bernardo Batiz-Lazo colaborador internacional del proyecto de investigación.

En su visita, el Prof. Batiz-Lazo ha trabajado junto al investigador principal del proyecto en variados temas, entre los que se destacan el diseño y escritura con el fin de publicar en revista de alto impacto (ISI WOS) y algunas reuniones de trabajo para internacionalizar la investigación sobre los mercados financieros y de dinero desde la base conceptual que otorgan los estudios sociales de las finanzas.

Además, el Prof. Batiz-Lazo dictó un seminario en la UNAB Viña del Mar abierto a la comunidad, un seminario en USACH para profesores y alumnos de postgrado y un seminario Universidad Valparaíso alumnos de pregrado de la carrera de Ingeniería Comercial.

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En la fotografía, el Prof. Batiz-Lazo presenta ante profesores UNAB Viña del Mar y ejecutivos y empresarios de ASIVA la importancia de la historia para comprender la complejidad de una sociedad ‘sin efectivo’ (Cashless Society). En dicha presentación, se mostró al público Chileno, el nuevo texto editado: “The Book of Payments: Historical and Contemporary Views on the Cashless Society”. En dicho texto, el Investigador Principal y el Asistente del proyecto publicaron un texto relacionado con la CajaVecina -CajaVecina: The Bancarization of Chile Through Corner Shops.

Finalmente, una importante noticia que nos deja el proyecto es que se ha aceptado para publicación el primer paper de los dos ya enviados a revistas indexadas Scopus. El texto que será publicado a fines de Diciembre online, se titula: “Financial Performance Ranking as Trading Organizing Devices: The Case of Chilean Pension Funds”.

Administradores de Fondos obtienen retornos superiores cuando vienen de familias de menores ingresos

por El Mostrador Mercados

8 diciembre 2016

Una lección para los que preguntan por el colegio en Sanhattan

De acuerdo a un extenso estudio en Wall Street que examinó los retornos de cientos de portfolio managers entre 1975 y 2012 y su origen social, incluyendo los niveles de ingresos de los padres, si quien maneja tu fondo mutuo tenía padres más pobres, tú ganas 0,15% extra mensual. En otras palabras, los gestores de fondos mutuos que vienen de familias pobres consistentemente logran mejores retornos que los que vienen de familias más ricas.

Los administradores de fondos de “background” familiar más humilde tienen mejores retornos que los que llegan a la industria desde grupos socioeconómicos privilegiados.

De acuerdo a un extenso estudio en Wall Street, que examinó los retornos de cientos de portfolio managers entre 1975 y 2012 y su origen social, incluyendo los niveles de ingresos de los padres, si quien maneja tu fondo mutuo tenía padres más pobres, tú ganas 0,15% extra mensual.

El estudio se publicó este mes en el boletín mensual del prestigioso “National Bureau of Económic Researc” (NBER). La conclusión es que gestores de fondos mutuos que vienen de familias pobres consistentemente logran mejores retornos que los que vienen de familias más ricas.

El estudio norteamericano también encontró diferencias significativas en patrones de “trading” y de ascensos profesionales.

Los investigadores hacen hincapié en que estos resultados no deberían implicar que los profesionales de familias pobres sean mejores en su trabajo que los que vienen de familias con mayores recursos. Lo que el estudio muestra es que los individuos de “backgrounds” menos privilegiados encuentran barreras de entrada más altas a puestos de prestigio, por lo que solo los mejores logran triunfar. O sea, es una meritocracia en su máxima expresión.

Por otra parte, hay una mayor probabilidad de que los administradores de fondos mutuos que llegan con privilegios a la industria sean promovidos en su carrera por motivos no relacionados con los retornos de los fondos que gestionan.

El estudio también revela que los de un origen menos afluente que logran triunfar son más agresivos en sus estrategia de inversión y no temen tomar posiciones contrarias al consenso del mercado. Los de origen más privilegiado tienden a seguir los índices y “benchmarks”.

Los investigadores explican que decidieron estudiar la industria de administradores de fondos porque trabajan en forma independiente y sus retornos son fáciles de medir para poder hacer comparaciones.

En otras palabras, los resultados pueden servir de lección en Chile para los que preguntan por el colegio en Sanhattan. Diversos estudios locales muestran que la gran mayoría de los ejecutivos de las mayores empresas de Chile y de la industria financiera vienen de 5 colegios, todos privados y caros.

Investigación Explora Cómo el Pensamiento de Masas Actúa Sobre el Mercado Financiero Chileno (El Mercurio 13 de Noviembre 2016)

El proyecto ha tenido algún impacto en la prensa nacional.

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El texto es el siguiente:

Investigación explora cómo el pensamiento de masas actúa sobre el mercado financiero chileno

La Socioeconomía estudia de qué forma la actividad económica, tal como cualquier actividad humana, afecta y está moldeada por los procesos sociales, bajo el supuesto de que la Economía no es un sistema auto-contenido, sino situado en un contexto social, político y cultural. Es así que, hace algunas décadas, el sistema económico ha comenzado a observarse bajo el prisma de la psicología y el estudio del comportamiento colectivo (crowd psychology), atendiendo variables como los valores morales, las relaciones de poder y redes sociales.

En tal marco se plantea el proyecto Fondecyt ‘El Pensamiento de Masas en el Mercado de Capitales Chileno’, investigación liderada por el Dr. Juan Felipe Espinosa, académico investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, junto con José Ignacio Alarcón, estudiante de postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. El proyecto, desarrollado durante dos años, buscó principalmente responder cómo, por qué y cuáles son las consecuencias que tienen aquellas ideas extraídas de la psicología de masas y la psicología económica en el actual funcionamiento de los mercados financieros del país.

El Dr. Espinosa explica que esta mirada interdisciplinaria, que cruza lo social y lo económico, es necesaria para entender un fenómeno tan complejo como las operaciones financieras. “Éste es el desafío que enfrentan las Escuelas que intentan investigar y educar a los profesionales que se forman en el área de Finanzas y Gestión”, señala.

Dos casos de estudio: Mesas de dinero y “Felices y Forrados”

Uno de los objetos de análisis de este proyecto de investigación fueron las mesas de dinero, aquellos nodos a cargo de realizar el contacto y el cierre de las transacciones con rapidez al interior de las diversas instituciones financieras. El estudio es una mirada socio-técnica centrada en la evolución tecnológica por la que atraviesan estas entidades; cambios que apuntan a reducir la complejidad y hacer frente a las incertidumbres de un mercado financiero cada vez más interconectado. Así, dispositivos como las pantallas de trading contribuyen a la inmediatez de los procesos, reformulando y re-especializando el trabajo de los traders.

Otro de los productos del proyecto Fondecyt fue un análisis al modelo discursivo de “Felices y Forrados”, empresa de asesoría financiera que, de acuerdo a los investigadores, ha introducido una valoración moral en la industria de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). El comportamiento de masas que los economistas han descrito para el mercado de capitales de Chile -y en particular respecto de la intermediación que realiza FyF- “se relacionaría con otros fenómenos sociales, como la crítica al sistema de pensiones que busca ejercer una suerte de performatividad moral sobre sus usuarios”, concluye el Dr. Espinosa.

 

 

 

Porque los Banqueros requieren más y mejor Administración

Daniel Beunza es un autor muy relevante para el proyecto de investigación que se relaciona con éste blog. Desde su actual trabajo, se observa que los Estudios Sociales de las Finanzas y los Mercados van dando lugar a un pensamiento administrativo importante y relevante para el mundo de la banca y más en general, a todas las organizaciones que se encuentran participando de la industria y mercados financieros.

En los datos del proyecto, el equipo de investigación ha encontrado que los incentivos son fundamentales para el trabajo de equipo y lo que Preda (2008) ha llamado ‘cognición financiera’. Estos incentivos, como lo muestra como uno de los bancos estudiados, se encuentran avanzando hacia mesas donde las personas se conocen más, conocen las necesidades de los demás y trabajan mancomunadamente para el logro de un resultado que satisfaga las necesidades del banco como un todo.
Un factor estructural que ha configurado la forma de operar de las mesas en Chile, es la regulación que desde la crisis del año 1982 inhabilita a los bancos de inversión que operan en Chile para comprar y vender acciones ha permitido mesas que tienen un perfil de riesgo menor que el que muestran otras de los mercados más desarrollados y en países del norte.

La complejidad de las operaciones en las que se ven involucrados los market makers traders (operadores) y la interconexión entre los mercados en los que ellos operan. Por ejemplo el caso del trading de seguros de inflación que afecta el de bonos, y el de derivados de tasas de interés -swaps y forwards- hace que la actividad humana de la mesa en Chile sea una mixtura difícil de simplificar. Aún más, se pudo observar en los datos que en ambas mesas estudiadas, los traders tienen una importante temporada de socialización en donde conocen los mercados/negocios que se realizan en la mesa.

Siguiendo lo comentado por Beunza, diríamos que el porte de la mesa también es relevante. En Chile, las mesas son más bien pequeñas. Incluso las de mayor relevancia en los mercados financieros, como la del Banco de Chile, Santander y Banco Estado, muestran un número de traders y sales (operadores market makers y de ventas) que permite a ellos conocerse y saber qué información generan y qué especalización tienen -que mercados/negocios realizan. El uso de iniciativas como la rotación permanente de los lugares físicos donde se encuentran los operadores son medidas de primera importancia, tal como lo comentaran los tres Encargados de la mesa del banco internacional que estudiara éste proyecto.

En Chile, el cambio cultural aún se ve distante.

Los bancos que trabajan en inversiones comienzan sin embargo -al ser organizaciones muy internacionalizadas- a visualizar que la cultura organizacional; ese constructo que depende fuertemente de los artefactos y de la mediación técnica; no sólo se construye con más conocimiento técnico sobre cómo funcionan los forwards, los swaps y la construcción de derivados exóticos sintéticos. Muy por el contrario, si queremos un sector financiero potente y que permita que el crecimiento del país sea soportado por los necesarios conductos que mueven el ahorro y la inversión en proyectos, se requiere de bancos que promuevan la justicia, la pertenencia y la confianza entre los operadores y todos los que componen la organización -cumplimiento, middle office y back office. Es menester proveer de los aspectos materiales -espacios, incentivos y normas- que permitan este cambio.

Les dejo a continuación el gran post que ha escrito Daniel Beunza. Pueden encontrar un link al blog de LSE, en el título de dicho post.

Why bankers need management

Imagine a world where financial institutions are characterised by pay proposals that break the cycle of pay inflation; by traders enjoying long careers within one organisation and by senior management adopting a pragmatic attitude to risk. My guess is that you can’t. But it’s difficult to reflect on the stereotype of the banker as anything other than reckless and self-motivated when this character has been affirmed in popular culture over the past 30 years.  Two of the most successful films about the financial industry, Wall Street (1987) and The Wolf of Wall Street (2013), depict traders performing shady and often illegal deals that are motivated by a ‘greed is good’ philosophy, conducted within a workplace that isn’t really like a workplace at all, where HR policies only exist to perpetuate individual wealth and materialistic need.

The modern-day banker is the epitome of a twenty-first century anti-hero, yet my experiences suggest this character valuation is not always accurate. As part of a research project I studied the operations of a New York bank. What I observed on the trading floor was not sheer individualism, where every man is out for himself, but even in a world which society has accepted to be shaped by selfishness and one’s unwavering belief of their own exceptionalism, it is trust, communication and collaboration that is key to success of the organisation.

Organisations need to be shaped

The effectiveness of the trading room I studied can be credited to the manager’s measured approach to HR policies. He was acutely aware that there are situations in the workplace that require the collaboration of people, often extending beyond the confines of the same organisational unit, which cannot be achieved through attractive remuneration packages. Policies that foster collaboration are very different from ones addressing materialistic interests; and instead compliment informal and formal organisational structures to connect different sets of knowledge, which the manager of the trading floor deemed necessary to elicit the most profitable trades.

It was under his leadership that awarding pay by a compensation committee was overhauled in favour of a policy that paid traders a fixed percentage of the profits of their desk. It was also the manager’s decision to cut the trading room to 150 employees. Not only did these new policies quash any uprisings about the injustices of the pay packet, but the reduction in headcount provided a closely-knit environment which enabled traders to build a social network based on trust.  After six months of getting to know the person at the adjacent desk, the manager would tear-up the seating plan and move every trader to a new desk to be assigned a new neighbour. Then six months later he would do it again. What started off as a simple question of ‘you want to grab a coffee?’ over time evolved into other interactions, with the expectation that the conversation would eventually turn to trade.

At the time, this managerial approach was perceived to be atypical within banks, despite activities that are targeted at complimenting organisational structures and hierarchy are commonplace in large firms. By contrast, the manager’s HR practices was archetypical of the way financial institutions were run in the 1970s and 1980s, which we refer to today as the old partnerships, however these partnerships which dominated the US and UK financial markets have ceased to exist. So where did it all go wrong?

Size matters
Part of the problem is size: a large trading room generates large profits, but building social interaction within the workplace becomes problematic. There is also the temptation in the banking sector to rely on a management model that flags problems of individual traders, but so often the manager ignores the trader until they inherit so much loss they are forced to cut the position. The trigger, however, can be pinpointed to the 1980s with the consolidation of the large banks and the repeal of the Glass-Steagall Act in 1999, among other factors, which liberated financial organisations from restrictions on using depositor’s capital to engage in risk taking activity. The risk management models that ensued provided banks with the opportunity to develop a hands-off  attitude towards traders, and as the old partnerships evolved into publically listed organisations, the capital of the partners was no longer at stake and losses were absorbed by the shareholder.

Building a new foundation for economy 

Components of this set of ideas implies that if we want bankers to be more responsible, the shareholder needs to demand that responsibility of the banker, but this is hard to enforce. Since the 2008 financial crash, however, attitudes in the financial sector are changing which resonates with the sentiment that engulfed the fall of the Berlin Wall. It speaks to the demise of a previous model for economy and society. In 1989 Germany the demise was obviously communism, but today the demise is the approach that market efficiency is best attained by minimising regulation. Lack of regulation used to promote financial innovation, we have learnt, does not always result in positive innovation but contributes to a more unequal society.

There are two resounding lessons we can take away from the financial crisis: that a new form of capitalism should be defined by greater importance of regulation and heightened sensitivity towards stakeholders; and the notion that legitimacy should play a more prominent role in our society. We now know that this type of behaviour cannot be delegated to financial models and management styles of the past 30 years, but hinges on an organisational culture that promotes justice, identity, trust and pride among its employees. Once one accepts that the motivations of people on Wall Street are not purely materialistic, a whole world opens up for mangers in banks about what they need to do.